viernes, 12 de marzo de 2010

T.A.E.



La TAE nos interesa a todos
¿Qué es más interesante? ¿Un préstamo a un 2% de interés o un préstamo a un 3%? O ¿un plazo fijo con un interés del 2% u otro con un interés del 3%? La respuesta puede parecer fácil en ambos casos. Referente al préstamo, parece más ventajoso el de menor interés, ya que se supone saldrá más barato, y en relación al depósito, se puede pensar que el mejor es el que mayor interés pague. Pero esta cuestión no es tan sencilla como parece y no siempre se corresponde. En todos los folletos informativos de créditos y depósitos bancarios, tanto bancos como cajas de ahorro incluyen dos índices: el tipo de interés nominal y el TAE.. Este último concepto (TAE), que puede parecer más complicado, ofrece un resultado más aproximado de la operación. De hecho, el Banco de España, obliga a incluir este índice desde el año 1990, en que publica la norma 8/ 1990 sobre “Transparencia de las operaciones y protección de la clientela”. Precisamente el TAE, homogeneiza sobre una base anual, además del tipo de interés, otro tipo de comisiones, por lo que el resultado es más exacto.

¿Qué significa TAE?
El significado exacto de TAE es Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva. Es un término muy financiero que se define como el resultado de una fórmula matemática que incorpora el tipo de interés nominal, las comisiones y el plazo de la operación. El término TAE aparece tanto en los productos ahorro como en los préstamos tanto hipotecarios como consumo.

¿Qué incluye el TAE?
- En productos ahorro: la TAE recoge las liquidaciones de pago. Concretamente, la TAE es la tasa que realmente produce el dinero en juego. Aitor Beldarraín Begoña, expone el siguiente ejemplo para explicarlo. ”Si se invierte 1 millón de euros a un plazo de 1 año a un interés nominal del 4% al final del año, ese dinero ha producido un interés de 40.000 euros. Pero sí en vez de cobrar esos 40.000 euros al final el banco o caja ofrece la posibilidad de cobrar ese dinero en períodos trimestrales o semestrales, el poder disponer de ese dinero antes, supone un interés y eso es el TAE, la suma de los valores futuros de los flujos de interés”.

- En préstamos: tanto en los préstamos de consumo o personales como en los hipotecarios, el TAE incluye dos conceptos que son la comisión de apertura y la de cancelación anticipada. La variación está en el porcentaje que en préstamos al consumo es más alto porque son operaciones de mayor riesgo para los bancos y aplican comisiones más altas para protegerse.

Comisión de apertura: Bajo esta denominación se esconden todos los gastos originados en las entidades financieras por la tramitación de un contrato crediticio. Habitualmente, la cuantía de esta comisión se cobra de una sola vez, cuando se firma el contrato, sin embargo, es posible pactar pagarla a lo largo de la vida del préstamo.

Comisión de cancelación o amortización anticipada: Aunque no siempre es así, generalmente las entidades financieras reconocen a sus clientes el derecho a cancelar el préstamo total o parcialmente antes de que termine el plazo. Como los intereses están estimados para el total de la vida del préstamo, si ésta se acorta el beneficio del banco o caja es menor. Por ello, al cancelar el préstamo total o parcialmente (con entregas a cuenta) las entidades financieras cobran una comisión, resultado de aplicar un porcentaje sobre la cantidad cancelada o amortizada antes de tiempo. Aquí existe una limitación y es que en los préstamos a interés variable la comisión por cancelación anticipada está limitada por ley al 1%.

Arantza González, gestora comercial de Caja Laboral, explica que “una amortización anticipada puede resultar más ventajosa que una cancelación, ya que hay entidades financieras que ofrecen la posibilidad de hacer esa amortización anticipadamente sin costes y dejar pendiente una pequeña cantidad de dinero al final del préstamo”. Aitor Beldarrain ofrece otro consejo: “Hay que tener ojo con las amortizaciones anticipadas de algunos bancos ya que permiten hacer sin costo hasta un 25% de la deuda, y si se anticipa una cantidad mayor de dinero cobran una comisión.”

Consejos aplicados a la TAE
Para clarificar al consumidor qué es el TAE y cómo debe interpretarlo a la hora de elegir un préstamo diversas organismos ofrecen consejos. Las fuentes consultadas son OCU, Banco de España y Caja Laboral y en estos tres consejos coinciden todos ellos.

1) Utilizar el TAE para comparar sólo préstamos que sean a un mismo plazo. Las comisiones hacen que sea diferente según el plazo para el que se calculan.

2) No comparar nunca el TAE de un préstamo fijo con el de un préstamo variable, ya que en esta última será siempre un T.A.E. teórico, porque no hay manera de saber a priori cuál va a ser la evolución del índice de referencia. En el caso de un préstamo de tipo de interés fijo es fácil decantarse ateniéndose al TAE, menor TAE, menor dinero pagaremos.

3) Tampoco es comparable el TAE de un préstamo personal con el de uno hipotecario. El hipotecario tiene muchos más gastos que no se incluyen en el cálculo del TAE legal, como son los explicados anteriormente, de gastos notariales, seguros obligatorios, etc.

La TAE en los préstamos
Préstamos Personales e Hipotecarios

El término TAE aparece en la información sobre productos ahorro y en la relativa a préstamos. Este concepto es obligatorio incluirlo desde 1990 en que el Banco de España sacó la circular 8/1990 sobre Transparencia de las operaciones y protección de la clientela”. En el caso de los productos ahorro, además están obligados a poner un ejemplo representativo del interés que se puede obtener con el producto anunciado.

Centrándonos ahora en los préstamos los bancos y cajas de ahorro ofrecen diferentes modalidades. Una primera división es ateniéndose a la cantidad de dinero a pedir. Entonces existen dos tipos de préstamos, personales, también conocidos como de consumo, y préstamos hipotecarios.

Los préstamos personales o de consumo se solicitan para adquisiciones de pequeño valor, como un coche, reformar una casa, o pagarse unas vacaciones. Los préstamos hipotecarios implican cantidades más grandes y se suelen destinar para la compra de una casa nueva o de segunda mano, aunque también se pueden pedir para otros fines. La cuestión es que la cantidad que se solicita es grande y el cliente necesita un plazo de pago mayor a los 7 años que tiene de límite el préstamo personal. Entonces el cliente opta por hipotecar su casa como garantía. Un caso frecuente es el de aquellas personas que quieren poner un negocio por lo que hipotecan su casa para ello.

Referente a las cantidades en las que oscilan los préstamos en el caso de los personales no se puede precisar. Los bancos lo deciden en función del cliente. A un buen cliente, de muchos años, con nómina domiciliada, etc., le darán más facilidades.

En el caso de los préstamos hipotecarios la cantidad que presta el banco no supera el 80% del valor de tasación de la vivienda. También son diferentes los plazos de amortización. En el primer caso son plazos cortos, como máximo 7 años y en el segundo cada vez es más frecuente llegar a 30 o 35 años.

Ambos préstamos tienen elementos comunes y el TAE es uno de ellos que además es más preciso que el tipo de interés. Se puede tener en cuenta a la hora de decantarse por un préstamo u otro pero no es el único factor a considerar. No hay que olvidar la cuantía a pagar mensualmente, la posibilidad de amortización o de cancelación anticipada, agilidad y facilidad en la tramitación, comisiones aplicadas o el grado de confianza en la entidad. Otro aspecto que el consumidor debe tener en cuenta es que cuanto menor sea el período del crédito mayor será el TAE, por lo tanto, a la hora de solicitar un crédito hay que hacer un balance entre el período de vida del crédito y las comisiones del TAE para llegar a una posición equilibrada.

En los préstamos hipotecarios, además, hay otros factores que pueden ayudar a decidirse a la hora de escoger una hipoteca. La primera, es que la vivienda será la garantía del pago. Esto no suele significar que si no se paga se embargue la casa, sino que el consumidor tiene la opción de en un momento dado vender la vivienda para hacer frente a la hipoteca. Esta garantía es la que hace que los tipos de interés hipotecarios sean más bajos que los de consumo. Mientras en estos últimos la media es de un 6% en los hipotecarios es del 4% o incluso más bajo. Existen bancos que tienen ofertas de un 2%. Los plazos de pago son más largos, lo cual ofrece cuotas más cómodas para la devolución de los intereses correspondientes.

¿A cómo está el TAE?
El TAE se encuentra unos puntos por debajo del tipo de interés en el caso de los productos ahorro y unos puntos por encima en el caso de los préstamos. Ofrecer una cifra exacta es difícil porque son las entidades bancarias las que los estipulan. No obstante, el Banco de España, dentro de su página web, ofrece unas tablas dentro de su sección Tipos de interés y de cambio / Otros tipos de interés. Consultando estas tablas se pueden consultar medias ponderadas de cómo ofrecían los bancos y cajas de ahorro el TAE desde 1987, que es cuando empezaron aplicarlo. En los años anteriores, como explica Nuria Horcajada del Departamento de Comunicación del Banco de España, “son medias simples de los tipos declarados”.

En los datos utilizados para este artículo que figuran en estas tablas, que son de marzo de 2003, se aprecia que los bancos ofrecen préstamos personales que oscilan entre uno y tres años Tasas Anuales Equivalentes al 6,29%. Las Cajas de Ahorro, pican más alto con un porcentaje de 7,91%. En el caso de préstamos personales superiores a 3 años los bancos se decantan por un 6,25 y las Cajas un 7,10.

En cuanto a los préstamos hipotecarios, los bancos oscilan con un T.A.E. 4,03% y las Cajas de Ahorro se encuentran en una media de 3,99%. Y por poner algún ejemplo referente a productos ahorro los bancos ofrecen un TAE en cuentas corrientes de 1,68% frente a un 1,61 de las cajas de ahorro y en una imposición entre 1 y 2 años el TAE de los bancos está en un 1,89% y el de las cajas a un 2,22%.

Artículo publicado en la revista consumer.es



1 comentario:

Isabel* dijo...

La T.A.E supone un concepto en economía muy complicado de difinir y más que nada, de posicionarse en contra o a favor de él.
Claro esta, que a las entidades bancarias les favorece todos aquellos intereses y comisiones que puedan aplicar a sus clientes, ya que los bancos SIEMPRE miran a su favor. Parece que realmente hacen una buena labor, concediendo préstamos o créditos a sus clientes, pero realmente ellos ganan mucho más que el cliente. Al fin de la operación aunque el cliente se haya podido financiar gracias al préstamo o crédito,cuando termine el plazo de vencimiento va a tener que devolver una parte proporcional al dinero que ha gastado.
Los clientes intentan por todos los medios terminar antes con su "relación con el banco", con esto, quiero decir que al solicitar un préstamo ellos quieren acabar lo antes posible con la deuda y así quitarse una carga de encima.
Pero el banco una vez más, por la finalización anticipada de un préstamo concedido al cliente,va a cobrar un interés al 1% en relación a la cantidad que ha gastado, y también unas comisiones sobre la cantidad que no ha llegado a gastar o utilizar.
Todo esto nos hace ver, que aunque en muchas ocasiones los bancos, cajas de ahorro...etc nos puedan ayudar a salir de un "apuro", lo hacen realmente porque a ellas les supone un beneficio.
Un ejemplo muy claro y actual sería el caso de Haití, donde miles de personas han decidido donar parte de sus ahorros a los más desfavorecidos, como gesto de buena voluntad y sobre todo de generosidad, y una vez más el banco ha decidido cobrar comisiones sobre el importe donado, incluso siendo una obra de caridad.
Por eso si donásemos por ejemplo 10€ y nos aplicasen unos intereses del 2%, el banco se quedaria con 0.20€ que eso multiplicado por millones de personas, les supondría una gran cuantía de dinero.
Por eso, y sin querer ofender ni desacreditar a ninguna entidad bancaria, el Gobierno tendría que tomar medidas, porque en la actualidad, y con la crisis que nos encontramos y con los bancos más en contra de nuestras posibilidades que a favor, vamos a tardar mucho de salir de la crisis y en algunas ocasiones, muchas personas directamente no podrán salir de este "oscuro pozo" en el que nos encontramos hoy en día.